4.4.11
Descanso
24.2.11
Ortografía y colirio para los ojos
31.1.11
La decisión más difícil, de Jodi Picoult
RESUMEN:
Anna Fitzgerald no está enferma, aunque pudiera parecerlo. Con trece años ha pasado por incontables operaciones, pruebas y transfusiones para que su hermana mayor, Kate, sobreviva a la leucemia que le diagnosticaron a los dos años. A Anna la seleccionaron genéticamente para ser la perfecta donante para Kate y ésta ha sido su vida desde que nació. Como la mayoría de los adolescentes, Anna está comenzando a plantearse quien es realmente. Pero a diferencia de los demás, a ella siempre le han definido en función de Kate. Y aunque la benjamín de los Fitgerald nunca se ha enfrentado al papel que la ha tocado representar en la vida, ahora ha tomado una decisión que, para la mayoría, no sería ni siquiera asumible, una decisión que desgarrará a su familia y que puede tener consecuencias fatales para su hermana, una hermana a la que quiere.
RESEÑA:
Esta historia es conocida por la mayoría de la gente, y aun más en España, como la película de “La decisión de Anne” (película protagonizada por Abigail Breslin y Cameron Díaz), y no como el libro en el que esta se basa. El libro, titulado La decisión más difícil o Por la vida de mi hermana, dependiendo de donde se compre, presenta una historia más profunda, compleja y muy diferente a la vista en la película.
Desde el principio es triste, melancólico y a la mayoría de la gente le vienen las lágrimas casi al empezar. No mejora según avanza el estado anímico de los personajes, hasta llegar a un final que estoy segura que nadie, absolutamente nadie, se espera. Y repito que no es para nada similar a la película.
Uno de los aspectos que más me gusto de la novela fue los diferentes puntos de vista que daba. Un capítulo lo cuenta cada personaje, con sus pensamientos, sentimientos y así como algunos flashbacks. Todos menos Kate, la hermana de Anne, la cual solo te cuenta la historia al final.
Aunque algunas veces se hacía algo pesado mientras explicaba qué o cómo le iban a hacer a Kate algún tratamiento, el resto del libro era entretenido, y a medida que avanza el libro se vuelve más emocionante y te deja con ganas de saber qué pasa. Tantos misterios que solo son revelados cuando uno llega a la etapa final de la novela.
Lo mejor: los puntos de vista, que no sea predecible, y, en mi opinión, el personaje del abogado, Campbell, que le da un aspecto ácido y cómico al libro.
Lo peor: demasiado melancólico.
Respecto a la película he de decir que es, al igual que el libro, muy triste y hecha para provocar lágrima fácil, y no sigue para nada la historia de la novela, tan solo los aspectos básicos. Cambia sobre todo la mecánica de los personajes, como la personalidad de Jesse (hermano de Anne), y eliminan a un personaje muy importante, que a la vez hace que la historia de Campbell sea infravalorada y prácticamente eliminada.
En resumen, es un libro muy recomendado para gente que adora los dramones y soltar lagrimillas o los temas de controversia actuales, pero si eres un aficionado a la acción y la adrenalina, o a los milagros y la magia, mejor que lo dejes estar en la librería.
30.1.11
Wondering.
19.1.11
Percepción del tiempo y otras divagaciones mentales
14.1.11
Castillos de arena
9.1.11
Irreal
20.12.10
Un abrazo, por favor.
7.12.10
Tarde de viernes
2.12.10
Cuando nieva a nivel del mar
15.11.10
¡Depresión!
6.11.10
Por las pequeñas cosas interesantes
8.10.10
Diferente a mí. Mejor de todos modos.
7.10.10
Érase
24.9.10
Marioneta
8.9.10
Funeral para tres
Hay demasiada gente aquí. El pequeño cabo de la costa está totalmente ocupado por una masa de gente vestida de negro. Y yo soy de las más cercanas al acantilado. Un pequeño salto y… Estaría igual que ella. Metida en una pequeña urna con unas pocas cenizas dentro, lo último que quedaría de mi paso por la Tierra. Cam me aprieta la mano. Al menos él sigue ahí, a mi lado. No me había abandonado.
La madre de la difunta, con un vestido negro largo y un sombrero con velo, abre la urna y tira las cenizas al océano. El viento se las lleva volando lejos, haciendo unas piruetas y remolinos hasta caer al fin en el agua revuelta.
Me giro y contemplo a toda esa gente que no conozco de nada, o como mucho de vista. Estaba completamente segura de que ellos no la conocían. No sabían de su circunstancia. No sabían nada. Están aquí porque son de la misma clase social. Quedaría feo que no fueran. Tanta hipocresía a mi alrededor me daba nauseas.
- Vámonos - murmuro.
- ¿Qué? Pero si van a hacer un pequeño banquete en su casa con toda la gente…
- Toda la gente que ella no querría que estuviese. Así que yo prefiero hacer el luto en otra parte.
- Vale.
Salimos como pudimos de entre tanta multitud y subimos a un autobús que pasaba por ahí justo en ese momento. Al llegar al centro bajamos y entramos en un Sturbucks. El calor nos invade al momento y decidimos quitarnos las chaquetas.
Con un buen café ardiente entre las manos miró a Cam e intento sacar algún tema de conversación no muy doloroso.
- ¿Estás bien, Kathryn? - me pregunta.
Veo su pulsera aun en la muñeca y sonrío. Una sonrisa triste y algo forzada.
- No, pero se me pasará. ¿Quedamos mañana?
- Había quedado con Resse, le apetecía una cita de novios en serio… Una chorrada, vamos. Si te apetece lo cancelo.
- No, que va. Si has quedado con ella ya, no pasa nada.
Me mira no muy convencido y le da un sorbo al café. Tras muchos silencios y algunos comentarios banales nos vamos de allí. Cada uno por su camino. El aura de muerte que nos rodeaba nos había unido en algunos temas y separado en otros. Echaba de menos las simples risas y tardes juntos. Los tres.
28.8.10
Inolvidables
